Es muy curioso lo que nos ocurrió con Dublín. Cuando decidimos visitar Irlanda por primera vez (en realidad lo hicimos por sorteo), teníamos claro que queríamos conocer primero su capital y descubrir un poco la cultura irlandesa y en una segunda parte del viaje, desplazarnos a una zona más rural para explorar esos paisajes verdes de la Isla Esmeralda. Eso era en principio todo lo que sabíamos de Dublín: que …






